Periodismo, por Roberto Malaver

¡No me digas la verdad, que la mentira es más sabrosa! Entre postverdades y fake news ha llegado el día del periodista, y nosotros no sabemos cómo pagarle a ese montón de medios de comunicación y compañeros que han trabajado a nuestro lado creando e inventado vainas para ver si salimos de la dictadura y nada.

La batalla final antes fue en Miraflores, ahora no sabemos dónde carajo será, pero estamos atentos a las informaciones que nos den los amigos de siempre. Ellos saben- nuestros medios- que tenemos una deuda pendiente con ellos, que en algún momento tendremos que pagarla, pero que por ahora ha sido imposible, porque los chavistas aprendieron a leer y a escribir, y uno les dice una vaina y el mismo día descubren que esa vaina es falsa, porque seguro allí hay unos cubanos que le dicen cómo es la vaina, porque ellos por sí solos no son capaces de entender un  carajo, les dicen vuelvan caras, y suben los precios, porque no saben la connotación histórica de la frase del compañero Negro Primero las damas.

En este día del periodista uno no puede olvidar, porque está prohibido, aquel momento, cuando el 11 de abril dimos el golpe mediático, y al otro día aquel hombre de televisión dijo: “Gracias medios de comunicación, gracias…” y nombró a todos los que participaron en el heroico tumbe del gobierno dictatorial. Eso es historia. Eso es participación y protagonismo. Y allí estuvieron esos compañeros como un solo bloque histórico, dando el lead, el cuerpo y la cola, en perfecto ejemplo de cómo informar. Después, nos enteramos que los primeros en llegar a Miraflores a cobrar su participación fueron los dueños de los medios, y allí está el texto del compañero Goyo Vásquez donde, afortunadamente, quedó escrita la historia de esa reunión. Hemos sido la noticia, el reportaje, la reseña, el artículo, la crónica y la entrevista de opinión y de personalidad en esta dictadura.

Y tampoco olvidamos cuando, por todos los medios, aparecía aquella consigna que nos ayudó hasta más nunca, SOS Venezuela, artistas del mundo nos acompañaron y hasta recibiendo un Oscar uno de ellos gritó SOS Venezuela. Y esa vaina es grande. Tampoco se olvida que, cuando las guarimbas, más de 80 medios de nuestra querida América Latina publicaban noticias de lo que pasaba en Venezuela mientras nosotros luchábamos pidiendo libertad, libertad, clap, clap, clap.
El papá de Margot puso un video para recordar el día del periodista, y vio a un señor diciendo: “Buenos días, Venezuela tenemos nuevo presidente”, y se puso de pie y gritó: “Viva el periodismo libre, carajo”. Y se fue al cuarto y le metió un coñazo tan duro  a la puerta, que un vecino dijo: “Vas a tumbar el edificio, muérgano”
-Tú amor es un periódico de ayer.- me canta Margot.

PANORAMA

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