Herido de muerte antes de nacer

Nace el “bolívar soberano” con un cono monetario destinado a morir muy pronto. Todos los venezolanos que lidian y sufren cada día con los precios de los productos, sobre todo de alimentos y medicinas, podrían dar fe de que, a la fecha de hoy, ya está prácticamente herido de muerte.

No importa que su nacimiento oficial se haya establecido a partir del venidero 1° de mayo. A diferencia del ahora extinto “bolívar fuerte”, creado en el gobierno de Chávez en 2007-2008, la nueva denominación, antes de su aparición, recibe los impactos de muerte de unos precios que, casi a diario, se disparan a límites aterradores como expresión de un proceso hiperinflacionario que el régimen tiránico castro-madurista pretende ocultar con la simple operación cosmética de retirarle tres ceros a la moneda.

Antes de su entrada en circulación en junio, las dos monedas y los ocho billetes del nuevo cono monetario ya tienen un poder de compra bastante limitado. Basta señalar, como ejemplos, lo que hoy ocurriría con los 3 billetes de más alta denominación, 500, 200 y 100 bolívares. Con el primero no se podría comprar un cartón de huevos; con el segundo no se podrían adquirir 500 gramos de margarina ni medio kilo de caraotas y, con el tercero no alcanzaría para comprar un litro de leche ni un kilo de cambures.

¿Qué cabe esperar, entonces, en los próximos meses del año con el poder adquisitivo de las monedas y los billetes de ese cono, con una economía que –tal como lo afirman prestigiosos expertos en la materia– está afectada por una terrible hiperinflación y una fuerte recesión? La situación, sin duda, será mucho más crítica de la que tenemos actualmente, pues es de la opinión de varios economistas que con la reconversión monetaria por sí sola, sin otras medidas (en el ámbito fiscal, monetario, cambiario, petrolero, etc.), no dejará de profundizarse la fuerte crisis que aqueja al país.

Motivos no faltan para pensar que el régimen anunció esa reconversión monetaria con la mira puesta en las venideras elecciones presidenciales. Crear la ilusión de estabilidad en la vida económica con el retiro de tres ceros a la moneda responde a lo anterior. Con esa medida quieren hacernos creer que los precios no son tan altos como lo son en la realidad actual (ocultamiento de la verdad) y vendernos la idea de que Maduro está en capacidad de dar respuesta favorable a la gravísima escasez de efectivo y a los serios problemas que hoy existen para procesar cifras con una gran cantidad de dígitos en diferentes transacciones económicas.

Sin control gubernamental de la horrible hiperinflación que nos azota, con precios que aumentan a una tasa mensual que oscila entre 80% y 100%, de acuerdo con la opinión de algunos economistas no se podrá mantener esa ilusión de estabilidad económica, y en muy poco tiempo ese nuevo cono monetario caerá completamente en la obsolescencia. Además, lo que se prevé, en atención al destacado nivel de improvisación presidencial en el anuncio oficial de dicha reconversión, es el empeoramiento de la tragedia que significa la escasez de efectivo, dadas las grandes dificultades que se confrontarían en términos operativos para sustituir el cono vigente en un plazo menor a tres meses.

En lugar de esa reconversión que dará a luz un “bolívar soberano” condenado a una muerte segura en poco tiempo, lo que el país echa de menos y necesita con urgencia más bien es la “reconversión política” de las fuerzas opositoras, en el sentido de que puedan reestructurarse en una gran alianza democrática que logre activarse y comience a hacerse sentir de verdad en la lucha contra la tiranía en los diferentes espacios de nuestra sociedad.

Las circunstancias que ahora vivimos y nuestras convicciones democráticas nos desafían a reaccionar y actuar para dejar de ser meros espectadores y relatores tanto de la crisis nacional como de las arbitrariedades, la ineptitud y la corrupción de quienes hoy aspiran a seguir usurpando el poder en Venezuela.

narvaez.eleazar@gmail.com

@eleazarnarvaez

EL NACIONAL

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