Formula Rossa

I

La montaña rusa es una de las atracciones preferidas en ferias y parques de diversión. Consiste en un gran dispositivo creado para producir emociones extremas, aplicando las leyes de la física. Su funcionamiento se basa en la Ley de conservación de la energía a través de un sistema de rieles que forman una o varias pistas o vías que suben y bajan en circuitos diseñados específicamente.

La montaña rusa debe su nombre a las diversiones que había durante tiempos de invierno en Rusia, donde existían toboganes de madera que descendían con trineos deslizables sobre la nieve. La primera montaña rusa, como la conocemos hoy, se construyó en Coney Island, Estados Unidos de América, hacia 1890.

La experiencia de subir a una montaña rusa provoca grandes descargas de adrenalina y dopamina y, al decir de algunos por allí, las sensaciones que causa son similares a las producidas por la cocaína.

Tales emociones extremas son susceptibles de cifras, por ejemplo, la de la montaña rusa Formula Rossa, en Abu Dhabi, son: una longitud total de 2.070 metros que se recorren en 92 segundos, a razón de 22,5 metros por segundo, y en los 5 primeros segundos del recorrido se alcanza una velocidad de 240 kilómetros por hora durante los cuales se experimenta una aceleración de 1,7 g. Durante el trayecto se alcanza una cima de 52 metros.

El récord olímpico de 100 metros planos está en la humanidad del jamaiquino Usain Bolt con 9,63 segundos. Lo anterior quiere decir que Bolt recorre los primeros 52 metros en unos 5 segundos a razón de 10,4 metros por segundo. Ahora bien, a 22,5 metros por segundo la bajada desde la cima de 52 metros se hace en menos de 3 segundos, exactamente en 2,3 segundos. Tal es el vértigo que se produce en una montaña rusa.

II

Está terminando marzo cuando escribo este texto, el bitcoin ha alcanzado un precio tan bajo como 6.778 dólares (WorldCoinIndex) luego de haber estado cercano a los 20.000 dólares el 17 de diciembre de 2017. Según un artículo de Stan Schroeder en Mashable.com, el mes de marzo de 2018 ha resultado fatal para las criptomonedas. El bitcoin, la criptomoneda más grande en capitalización bursátil, exhibía para el 30 de marzo una disminución mensual de un tercio de su valor (34,6%). La segunda moneda más grande, ethereum y para la misma fecha, denotaba una pérdida de más de la mitad de su valor (55.1%) desde el 1º de marzo. A ninguna de las otras criptomonedas principales les fue mucho mejor en el mes.

De acuerdo con Schroeder, una parte de esta caída de precios puede explicarse por una avalancha de malas noticias, que en su mayoría tiene que ver con un mayor escrutinio regulatorio de las Ofertas Iniciales de Criptomonedas y el comercio de criptomonedas en la mayoría de los mercados mundiales. El hecho de que Facebook, Google y Twitter prohibieran todos los anuncios relacionados con criptomonedas en sus plataformas simplemente no ayudó. Otras noticias recientes, incluido el rumor de que ethereum podría ser más centralizada, así como un importante indicador de análisis técnico bajista llamado “el cruce mortal” (deathcross) observado en el bitcoin, ciertamente tampoco han contribuido con el aumento en el precio de las criptomonedas.

La señal bajista cruce mortal se produce cuando el promedio móvil del precio en 50 días corta al promedio móvil del precio en 200 días desde arriba y hacia abajo, lo cual estaría indicando, al saber y entender de los analistas técnicos, un mercado bajista a largo plazo en el futuro.

III

Tom Lee, jefe de investigación de Fundstrat Global Advisors, tiene una visión distinta al menos en el corto plazo: afirma que para el cierre de 2018, el bitcoin alcanzará el nivel de los 25.000 dólares. Lee presenta lo que él mismo denomina el Bitcoin Misery Index y lo describe como un proxy del “sentimiento” de los inversionistas con relación al precio del bitcoin. Es un índice numérico que va de 0 a 100 e incorpora el porcentaje de días que el bitcoin está en ascenso, y la diferencia entre la volatilidad en ascenso y la volatilidad en descenso. Cuando la lectura es baja, por debajo de 30, se interpreta como una señal de compra. Cuando la lectura es alta, cercana o superior a 70, se traduce como una señal de venta.

El hecho de que para estos días el BMI se encuentre por debajo de 30, en opinión de Lee, significa una clara señal de compra.

IV

¿Le gustan las montañas rusas? ¿Tiene estómago para las emociones que estas provocan?

Antes de que me responda, recuerde que todo lo anteriormente descrito sucede con el bitcoin, una criptomoneda que no depende de la confianza y que ya resiste la prueba del tiempo. ¿Se imagina lo que puede sucederle a usted si invierte en un bono disfrazado de criptomoneda y que tiene asiento en la desconfianza, es decir, una seudocriptomoneda emitida y controlada por un emisor con una reputación destruida a punta de fracasos e incumplimientos?

 

EL NACIONAL

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