Las pintas, por @lmesculpi

Tal como la conocemos hoy esa forma elemental de la propaganda política o de “agitprop” es relativamente moderna.  El empleo del atomizador viene de la década de los sesenta. Antes, en la resistencia contra la dictadura de Perez Jimenez, era más rudimentaria, se empleaba una brocha con su respectiva lata de pintura. Alguna vez escuché que en esa época,  se utilizaba un método aún más rudimentario,  una semilla de aguacate embadurnada de carbón en su punta para tal propósito. Por curiosidad le consulté  al amigo Héctor Rodríguez Bauza quien fue dirigente de la Junta Patriotica y del movimiento estudiantil en ese tiempo y no recordaba que se haya empleado esa forma tan primitiva, sin embargo no descartó que en algunas zonas se hubiese usado.

La izquierda clandestina e insurrecta contra los regímenes democráticos, se sirvió de ella como un privilegiado instrumento propagandístico, que exigía tomar precauciones porque podía costar desde la prisión hasta la vida; más de un joven cayó asesinado mientras realizaba esa actividad.  Las previsiones comprendían salir a pintar con  por lo menos dos “campaneros” que colocados a cierta distancia, a través de un silbido o una señal previamente convenida, avisaban a quien pintaba la presencia de cualquier patrulla o ” jaula”de los organismos de seguridad del estado.

Algunas de aquellas pintas se hicieron famosas y eran expresiones de una política absurda y errática, tales como RR, que eran las iniciales de la consigna Rómulo Renuncia o i Abajo este gobiernito! I Cuanta subestimación reflejaba!  Aún en algunos barrios permanecen una que otra pinta: i No votes ! firmada FLN FALN; como testimonio gráfico de uno de los más crasos errores de la izquierda en los años sesenta . Los liceistas que amanecíamos estudiando en diferentes plazas o paseos de la ciudad, junto a las sillas de extensión y varios termos de café, que no todos contenían la aromática bebida, ya que algunos estaban preparados para disimular en su interior los atomizadores con los cuales cumplíamos  la cuota de pintas previamente establecidas. Con cada  pote de esos aparatos  cilíndricos y pulverizadores podíamos realizar entre veinticinco y treinta pintas, de acuerdo a la longitud del texto.

Los españoles la llaman “pintadas”, en las postrimerías del franquismo, una que otra vez serví de “campanero” a las pintadas que hacían mis amigos de la Universidad Complutense de Madrid, como turista mi pasaporte no despertaba sospechas por la condición de extranjero ante la Guardia Civil. Recientemente me sorprendí gratamente al conocer que mi “contacto”, con el Comité Provincial de Madrid -para la época estudiante de derecho- en la actualidad es integrante del Tribunal Supremo de España.

Ya desde finales del siglo XX la pinta como arma política fue desplazada por el auge de los graffitis, pareciera ser un fenómeno universal. El escritor español Arturo Pérez-Reverte en una de sus últimas novelas: “El franco tirador paciente” los personajes principales son precisamente grafiteros.

Esta especie de crónica, con aspectos testimoniales,  remontándose a mediados del pasado siglo,  ha producido un deslizamiento de la cédula sin el menor recato, para describir esa rudimentaria forma de propaganda, hoy revivida por el oficialismo, a propósito de la elección de Gobernadores.

El gobierno se ha valido de  todos las armas para promover la abstención en sectores del electorado opositor, desde el discurso de sus principales voceros, pasando  la descarada conducta del CNE, por la burda utilización de los recursos del estado, el empleo de todo su aparato comunicacional, incluyendo los laboratorios en las redes sociales y hasta las recientes pintas en zonas del Área Metropolitana  de Caracas con la leyenda : ” No votes” firmada Resistencia. Las pintas ha sido realizadas por activistas que se trasladan  en vehículos de la Alcaldía del municipio Libertador, ( la que dirige Jorge Rodríguez) por supuesto no corren riesgos y cuentan con protección oficial.

Si alguien abrigaba dudas de a quien beneficia la abstención en la elección del próximo domingo, la autoría  de las recientes pintas ya ha debido despejarlas. Las encuestas recientes indican que esa estrategia del gobierno no les producirá los resultados esperados. Afortunadamente.

LA PATILLA

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