Pedro Castro Guillén: La estofa imaginaria de Maduro

Seguramente usted no escuchó a Nicolás después de las últimas medidas tomadas por el Presidente de los EE.UU. decir que “Trump estaba celoso del exitoso modelo económico de Venezuela”. Esto puede parecer una cuestión indigna de tomar en cuenta, sin embargo, son estos recortes imaginarios los que nos pueden ofrecer pistas sobre cómo se comportarán los gerifaltes del chavismo frente al acoso que le imponen fuerzas tanto internas como externa.

Maduro es un fámulo del comunismo cubano, lo que significa que él está persuadido en su razón de que la vía radical que escogió es la vía correcta de la historia. Pero, además cree que él va a llegar donde Chávez no pudo tener éxito como fue en la imposición del castro-comunismo. NM se imagina a si mismo más grande que su predecesor, quien pasará a ser apenas un precursor. Ustedes pueden exclamar con toda razón que esto es un dislate total. Muy bien, pero esto es lo que piensan ellos: los hermanos rodríguez, Elías Jajua, Cilia Flores, entre otros; los demás grupos que acompañan a NM como Diosdado Cabello no están entre los ideológicos, pero tienen que apoyar al régimen porque es una cuestión de supervivencia así adentro la pelea sea salvaje.

En función de alcanzar la meta  del estadio final de la historia ningún sacrificio que pueda pagar la población venezolana, el país, es digno de consideración. Si la ciudadanía tiene que pasar hambre, morir sin atención médica, vivir en medio de la ruina de la infraestructura y la precariedad material eso es el justo costo por el futuro promisorio de  la sociedad comunista. Es por ello que el régimen no abrirá nunca por las buenas un canal humanitario, no considerará abrir una negociación que implique su salida del poder.

Estamos frente a un grupo de poder que se quedó sin opciones, que no tiene retroceso, que se fue acorralando en virtud de dejar como su única opción posible el terminar de acabar con la sociedad democrática capitalista. Esto nos impone combatirlos con la única arma de la que disponemos que es el voto. El voto permite movilizar, acumular fuerzas, apresurar las fuerzas de descomposición a lo interno del régimen, como efectivamente viene sucediendo.

Las fuerzas democráticas tienen su estrategia privilegiada en las elecciones es lo que permite demostrar a lo interno y a lo externo la mayoría social y política que se ha logrado alcanzar, los obliga a enredarse en maniobras estrafalarias de las cuales terminan saliendo cada vez más disminuido, como es el caso del empeño en imponer a troche y moche una asamblea comunal que más son los problemas que les plantea que las soluciones que puede aportar.

La actual alianza política del castro-chavismo-madurismo tiene muy baja por no decir nula propensión a negociar es por ello que paradójicamente la estrategia electoral y constitucional ofrece la posibilidad de enredarlos, de obligarlos a contarse o de patear la mesa de las elecciones regionales usando como excusa algún ukase de la comunal; pero esto volverá a plantearle por parte de la ciudadanía nuevos desafíos para sacarlos del poder y volver a construir una sociedad democrática.

Pedro Vicente Castro Guillen              @pedrovcastrog

LA PATILLA

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