Divagando entre letras, por @massone59

Hoy no fijo posiciones. Hoy no apoyo una cosa u otra. Hoy solo me paseo por las letras de los eventos de Venezuela. ¡Y cómo se suceden eventos a la velocidad del rayo! Suceden tantos que uno se marea y se pierde y no sabe por dónde comenzar.

La ruptura del hilo que tejía la tela constitucional como que ya no se puede remendar ni con hilo de plata ni de oro. Entre tres letras iniciales nos movemos en dictadura. Del TSJ al CNE, a la ANC a la FAN y de vuelta al CNE. En medio, la MUD. El único que no tiene tres, cuatro el PSUV.  Pero, ahora que veo, están estas dos: AN. Alrededor  de estas letras gira la vida política, digo, despótica, que es, además, telúrica, del país. Cuando salimos de nuestra tierra, otras letras, cuatro, cuatro otra vez, saltan al mostrador. EEUU.

Una declaración que se interpreta de tantas formas como interlocutores se encuentran. Advertencia, amenaza, intervención, apetencia, invasión, fantasía, declaración de guerra… demencia. ¿Salvación?

Regionales e invasión, pitiyanquis y traición. Diálogo, negociación, transición. Son las palabras que más uno oye, lee y murmura. Hoy día, en esta peculiar Venezuela, traidor es todo aquel que no esté de acuerdo con  mi posición. Si quiero elecciones, y tu no, tú eres traidor. Si tu quieres transición, sin decir cómo, pero la quieres ya, y yo te digo que es por medio de una elección, o de una negociación ¡pues el traidor soy yo! Esto, claro está, entre opositores te veas. Porque si de militares se trata, todos los opositores, sin distingo de pleitos, ni clase o raza, somos traidores a la patria.

Como que se enfría la calle pero se hierve el mal carácter, en estos días de aflicción. Los insultos son la orden del día. Los pensamientos no son muy queridos. Pensar en público o insultar es lo uno y lo mismo. Las rabietas de muchos valen por los pensamientos de pocos. Las prioridades… Las prioridades se han invertido para un auditorio que ya ni se acuerda en cuál obra está.

La incoherencia pulula entre pasillos. La coherencia es mal vista, porque coherencia es igual a sospecha. ¡Que viva lo irracional! Nos adentramos en un sub mundo de sensaciones y sinrazones. Nos envolvemos en una manta con texturas de huracán. Atormentados por el vacío que nos produce el misterio hermético del no saber, de lo desconocido. La incertidumbre nos miente o al menos no nos dice la verdad. El tiempo no se acorta. Un falta poco parece una eternidad.

No sabemos cómo expulsar nuestros demonios. Quizá no los queremos desterrar. O a lo mejor no estamos conscientes de su presencia estelar. Ojala sea un mal sueño, una noche de tragos, y estemos por despertar.

Mario Guillermo Massone

LA PATILLA

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